07 octubre, 2006

 

Publican nuevas evidencias de participación de Posada y Bosch en el atentado

Así lo aseguran fragmentos de varios documentos publicados ayer por el Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos



En ocasión del aniversario 30 del crimen de Barbados, el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington publicó ayer varios documentos que demuestran la participación de Luis Posada Carriles y Orlando Bosch en aquel acto terrorista internacional.

Entre ellos se encuentran cuatro declaraciones juradas realizadas por oficiales de la Policía de Trinidad y Tobago, quienes fueron los primeros en interrogar a los venezolanos Hernán Ricardo Lozano y Freddy Lugo, arrestados en ese país por colocar la bomba al vuelo 455 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976, que costó la vida a 73 personas.

Los interrogatorios fueron realizados por el vicecomisionado de la Policía trinitaria Dennis Elliot Ramward, el comisionado adjunto Randolph Burroughs, el superintendente Gordon Waterman y el cabo Oscar King, pero sus declaraciones fueron retiradas entonces del proceso mediante tecnicismos legales.

El Archivo de Seguridad Nacional (NSA), que ha intentado la desclasificación de los documentos sobre Posada a través de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés), exigió ayer al gobierno norteamericano publicar los archivos de inteligencia vinculados con el terrorista. «Es hora de que el gobierno de Estados Unidos revele el pasado encubierto de Posada y su participación en el terrorismo internacional», dijo Peter Kornbluh, director del Proyecto Cuba del NSA. «Sus víctimas, el público y las cortes tienen derecho a saber». (SE)

EXPLOSIVO EN TUBO DE PASTA

Le dije que yo creía saber quién había cometido el crimen. Él dudó por un momento y luego me dijo que solo hablaría en total confidencialidad y procedió a confesar que fueron Freddy Lugo y él (Hernán Ricardo) quienes habían puesto la bomba en el avión. Me pidió una hoja de papel y de su puño y letra describió los pasos que dio antes de colocar la bomba en la aeronave y cómo es detonada una bomba con explosivo plástico. Esa declaración está identificada en el documento marcado como «D.R. 12». En el reverso de la hoja, Hernán Ricardo hizo un boceto de la bomba y el detonador y describió el detonador como una especie de lápiz con un producto químico, este puede programarse para 8 minutos, 45 minutos, 1 hora, 2 horas, 3 horas, 8 horas, 12 o 24 horas.

Explicó cómo existen detonadores de este tipo en varios colores de acuerdo con el tiempo en que la bomba habrá de ser detonada. Tomó un lápiz de mi buró para mostrarme que los detonadores descritos se parecían mucho a un lápiz normal. Me explicó cómo un tubo de pasta dental Colgate, después de extraerle su contenido original, se rellenaba con determinada sustancia química. El lápiz referido está en mi poder.

Posteriormente, continuó diciéndome que tenía toda la información de la organización «CORU». Pidió otra hoja de papel y en la misma dibujó un diagrama de la estructura de la organización. Esa declaración está identificada en el documento marcado como «D.R.13». Me confesó que desde Barbados llamó por teléfono a Orlando Bosch después de la explosión y que Bosch le había dicho: «Amigo, tenemos problemas aquí en Caracas. Recuerda, ¡Nunca explotaste un avión en pleno vuelo!».

AGENTE DE LA CIA


El domingo 17 de octubre de 1976, aproximadamente a las 6:30 p.m., Hernán Ricardo pidió entrevistarse conmigo. En ese momento, yo estaba acompañado por el superintendente Waterman, el inspector Headley, el sargento Jack, el cabo King y la señorita Joy Kelshall. Hernán Ricardo me dijo que quería hablar de manera confidencial por lo que solicitó al superintendente Waterman, al inspector Headley y al sargento Jack salir de la oficina para poder conversar a solas. Dichos caballeros se retiraron de la oficina. Hernán Ricardo me confesó:

a) Que él (Hernán Ricardo) era un agente de la CIA.

b) Que fue reclutado por la CIA en Venezuela entre 1970 y 1971.

c) Que fue entrenado en Venezuela y Panamá en inteligencia y contrainteligencia.

d) Que también fue entrenado en el manejo de explosivos, armas, armas con silenciadores y equipo fotográfico.

e) Que el nombre «El Cóndor» es una fachada para encubrir a un grupo llamado «el CORU», que son las siglas de Comando de Organizaciones Revolucionarias Unidas.

f) Que la cabeza de «el CORU» es Orlando Bosch, también conocido como Sr. Orlando y a veces como Sr. Paniagua.

g) Que Luis Posada Carriles está a la cabeza de una agencia conocida como Investigaciones Comerciales e Industriales C.A.

h) Que Luis Posada Carriles es su empleador y el jefe de dicha agencia.

i) Que Luis Posada Carriles fungió en algún momento en el gobierno de Caldera como jefe de la división de contrainteligencia de la DISIP.

j) Que él (Hernán Ricardo Lozano) tenía tres (3) pasaportes: uno estadounidense, un pasaporte falso que portaba en Trinidad y un tercer pasaporte venezolano con su nombre verdadero. (Fragmentos de la declaración de Dennis Elliot Ramdwar, vicecomisionado de Policía de Trinidad y Tobago, fechada el 26 de octubre de 2006)

25 000 DÓLARES POR EL «TRABAJO»
El 25 de octubre de 1976, en cumplimiento de una solicitud suya, fui a ver a Hernán Ricardo Lozano. Durante nuestra conversación, él me dijo que se les pagaron 25 000 USD por el trabajo. Hernán Ricardo recibió 16 000 USD y Freddy Lugo 8 000 USD. Los 1 000 USD restantes fueron utilizados para gastos de bolsillo. También dijo que sus ganancias provenían del dinero que recibió de la CIA, lo cual utilizaba para financiar los estudios de su hermana en la Universidad de Caracas. Ella espera graduarse en diciembre de 1976, como doctora en medicina. Lozano también me comentó que él mantenía económicamente a su mamá con un salario extra que recibía por su trabajo con el ICI. Dijo que poseía una cuenta bancaria en Santo Domingo.

En la mañana del 26 de octubre de 1976, acompañé al Jefe de Inmigración a las habitaciones donde estaban cada uno de los detenidos y procedí a leerles la Orden de Deportación. Lugo dijo estar feliz de poder regresar a casa, pero en caso de no ser deseado en Venezuela, prefería ser enviado a Santo Domingo. Hernán Ricardo Lozano dijo que no deseaba retornar a Venezuela ya que la CIA y/o grupos anticastristas lo matarían. Que prefería ir a Chile, Uruguay o Santo Domingo, ya que contaba con muchos amigos en estos países. También preguntó si era posible ser enviado a Estados Unidos, pero recordó que su pasaporte estadounidense estaba en Venezuela y abandonó la idea. (Fragmentos de la declaración del cabo Oscar King, intérprete de español, de la Policía de Trinidad y Tobago, el 27 de octubre de 1976)

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